Se estima que el Katrina causó daños materiales por 75 mil millones de dólares estadounidenses, convirtiéndose en el huracán más costoso en la historia de los Estados Unidos; la tormenta causó la muerte a 1.836 personas, convirtiéndose en el huracán más mortífero de Estados Unidos desde el Huracán San Felipe II de 1928.
El 2 de septiembre de 2005 el 85% de la ciudad de Nueva Orleans estaba bajo el agua, donde en algunas zonas llegó a 7 m de profundidad. Durante un tiempo, la ciudad estuvo inhabitable. Todos los servicios públicos estaban suspendidos y no era posible utilizar la infraestructura física debido a la gran cantidad de agua. Además está en crisis de orden público debido al violento saqueo generalizado que se presenta por la falta de alimentos y servicios públicos. El Superdome, principal refugio "de última hora" ya empezó a ser evacuado debido al deterioro de las condiciones de vida en su interior (amenaza a los generadores, falta de aire acondicionado e interrupción del servicio de acueducto).
En los días posteriores se generalizó el vandalismo y la escasez de alimentos, vivienda y agua que produjo un desorden civil de grandes proporciones. La tarde del 1 de septiembre, la oficina del alcalde pidió ayuda urgente para controlar la situación que ha alcanzado niveles desmedidos[1]. Durante varios días estuvo vigente la ley marcial, el uso de la fuerza contra el saqueo y la recomendación urgente de abandonar la ciudad a través de la conexión con Crescent City, o en su defecto buscar refugio en pisos más altos. La rotura de una sección del dique hizo que el nivel de agua aumentase en vez de disminuir, y los esfuerzos para reconstruirlo temporalmente arrojando bolsas de arena desde helicópteros no resultaron efectivos. De acuerdo con la cadena de noticias Fox News, en la tarde del 30 de agosto, y en atención a la imposibilidad de restaurar el aislamiento con el lago Pontchartrain, y al empeoramiento de las condiciones de vida en los albergues, la gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, ordenó la evacuación de todos los residentes de Nueva Orleans.Otros estados y ciudades afectadas
En el estado de Luisiana hubo aproximadamente un millón de personas sin energía eléctrica. En Misisipi, Alabama, Tennessee y Kentucky, los afectados probablemente sumaron un número similar.
En Misisipi se confirmó la muerte de al menos 100 personas y de varias áreas declaradas en estado de desastre como consecuencia del paso del huracán. Las ciudades de Biloxi y Gulfport fueron casi completamente arrasadas, según información de la alcaldía de Biloxi [2]. La infraestructura de servicios públicos en varias partes de Misisipi fue seriamente comprometida.
En Alabama se produjeron tornados y el condado de Mobile sufrió inundaciones (reporte de WDSU-TV, agosto 30, 2005 - 10am CDT).
El valle del Tennessee ó Tennessee Valley Authority resultó también afectado por las inundaciones, aunque no se tiene mayor información sobre los daños.
Tres condados de Kentucky fueron declarados zona de desastre debido a las inundaciones [3].
Lluvias y tornados se produjeron en estados como Virginia y Nueva York. 2 de septiembre, se declara extinguido debido a grandes daños
Desplazados
El número de desplazados por el huracán y atendidos fuera de casas particulares y hoteles, según información del Comité Internacional de la Cruz Roja a fecha 10 de septiembre fueron en total 145.613 personas, que se distribuyeron en su inmensa mayoría en los estados de Texas, Luisiana y Misisipi, y dentro de las ciudades que acogieron a más de estos evacuados se encuentran Baton Rouge, Houston, Dallas y San Antonio.
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